EL ARTE DEL "TORO", CON MAILLOT BLANCO Y BENDICIÓN DEL REY, HACE HISTORIA EN EL TOUR
Tristemente para nuestro país, no se hablará como se debe sobre lo conseguido por Isaac del Toro en el Tour de Francia, la carrera más exigente del ciclismo, donde en su primera aparición, un joven…

Juan Carlos Isordia
27 de julio de 2026 · 3 min de lectura

Tristemente para nuestro país, no se hablará como se debe sobre lo conseguido por Isaac del Toro en el Tour de Francia, la carrera más exigente del ciclismo, donde en su primera aparición, un joven de Ensenada ha logrado una de las mayores hazañas del deporte en nuestro país.
Isaac del Toro Romero se convirtió en el cuarto corredor más joven de la historia en subirse al podio el último día de competencia en los Campos Elíseos, esto después de su destacada participación, donde no solo culminó como tercero de la clasificación general, sino que incluso logró ganar una etapa durante la primera semana del Tour y quedarse con el maillot blanco como mejor joven de la carrera.
A pesar de esta gran hazaña, el pueblo mexicano parece no tener idea aún del fenómeno que corre con nuestra bandera en el uniforme, un corredor que, gracias a su talento a tan temprana edad, ha sido bendecido por su compañero de equipo y maestro, el que para muchos es el mejor corredor de todos los tiempos y ganador de este Tour de Francia, Tadej Pogacar. México no dimensiona lo que acaba de pasar.
A lo largo de este Tour parecía que la bicicleta del “Torito” no pesaba…
Subía, bajaba y esprintaba con una ligereza inexplicable, pero en el fondo pesaba demasiado… porque no cargaba una bicicleta, cargaba un país entero.
Llevaba a su Ensenada, a todo su país, a su familia y a los que madrugamos para verlo atacar como pocos pueden hacerlo…
Llevaba a los muchos que lo han soñado y a los niños que, nada más de ver lo que conseguía, empezaron a soñar con intentarlo…
Y qué injustos somos a veces con nuestros héroes, les colgamos nuestras esperanzas del cuello y, como en este caso, esperamos que suban los Alpes con ellas encima, como si fuera ligero lo que para cualquiera sería imposible.
Hasta antes de la irrupción de Del Toro hace poco más de un año en el Giro de Italia, no tenía idea de ciclismo, y hace algunas semanas me descubrí llorando en el final de una etapa del Tour de Francia; quién me hubiera dicho a mí que iba a estar en lágrimas por una bicicleta… porque hay historias que te encuentran, aun que no las estes buscando.
Sé que no soy ni fui el único, y que mucha gente está descubriendo este deporte gracias a las faenas de nuestro “Torito”; hay mexicanos levantándose del sillón por las mañanas como si empujar desde acá sirviera de algo… y aun que no empuje la bicicleta, empuja la ilusión.
No sé si Isaac logre entender todo lo que ha conseguido en tan poco tiempo, y no me refiero a lo deportivo, sino a que un deporte completamente ajeno al país esté irrumpiendo gracias al talento de un chico de 22 años.
Hay hombres que solo cruzan una meta, Isaac no es uno de ellos…
Él es el tipo de hombre, el tipo de mexicano, que además de cruzar metas
hace que muchos más vuelvan (o puedan) tener una.
Queda mucho de esta historia, nos quedan montañas, sprints, subidas y, ¿por qué no?, soñar con subirse la próxima vez al escalón más alto del podio, porque los sueños nunca se jubilan, solo cambian de espalda.
Y durante estas tres semanas, todo un país lo puso sobre la espalda de un Toro…y él no se cayó.

